Me gusta la multitud, aquella multitud que sale una y otra vez, que se desliza despavorida, que se encuentra sin poder verse ni ella misma. Aquella rápida mirada que se oculta atrás de un esmoquin, de unos lentes de sol, detrás de aquellas cautelosas manicures con olor a mercado. La acetona que se desvanece como muchos otros objetos, quizás como los que trasladan de uno a otro espacio los instrumentos necesarios para que la música flote y se vaya allá, a donde las ondas de radio se dirigen en un recorrido eterno. Pero muy probablemente no escapen más allá que del dormitorio donde se encuentre el sistema de audio. Quizás nuestro sistema de audio no escape más allá que en un móvil y que aquel móvil esté en el subterráneo con dirección a Recreo. Desear que aquellas ondas traspasen todo aquel velo que es nuestro sentido, en donde los objetos y la abstracción no tienen significado, que ni siquiera las melodías que se predisponen para su vuelo se encuentren, que se las lleve y que sepulten a todo nuestro sistema, a toda nuestra profunda comprensión. Que se dirijan allá, más allá, hacia las raíces inciertas en donde nuestra herencia genética se recrea, en un profundo temblor desconocido asentir. Y sí, me gusta, la multiplicidad de cuerpos con tiempos que distan uno de otro y que de ellos diste su génesis real entre si. Sus relojes que marcan horas distintas, que entre aquellas distintas horas hacia lugares comunes se encuentren, para recorrer juntos, para correr juntos aquella maratón de simulacros y engaños. Aquel tamiz de apariencia que se empuja, que se crispa, que se gritan y ofrecen, que de ellos aquel aroma, que de aquel bolo sus huellas por las cuales dirijo. Que sí, que me gusta la real inmensa multitud. Y que si me gusta es tan solo para ocultarme de ella, para pasar incierto y una sombra conocida ser.
jueves, 2 de abril de 2009
BRUCK
Bruck no había despertado aún cuando hubo de llamar Horacio. Las almidonadas sábanas que resbalaban por el cuerpo y la piel tan blanca. No se había ya imaginado tan siquiera que el día había arrancado y con unos haces de luz la obscuridad del dormitorio contiguo donde se hallaba. Alzó el brazo tan canso, tan imponentemente canso, que no halló de primera mano el auricular. Buscó a tientas por el piso tan siquiera mover nada más que su antebrazo y la mano y los dedos que buscan por todo aquel arsenal de objetos dispersos, tan temiblemente desecho toda aquella selección del espacio que parecería una composición fotográfica de algún artista donde el caos y el orden no establecido tuviera prioridad inamovible. Hallar una funda vacía de nachos junto a un Iphone de temporada veías, unas 6tas aniquiladas y detrás preservativos con fundas de matel y los dados. Cartas españolas sobreponiéndose a una notebook y la coca, los discos, los LP´s, todas las vestimentas regadas y todos los chitos en el tacho. Buscaba por debajo de la cama sin suerte alguna mientras con un almoadon ocultaba las asiduas sombras de su rostro por la anterior velada de risas que se impregnaban en los recuerdos, que se dirigían a ella como burbujas incorporeas explotando en repeticiones constantes al volver una y otra vez como toda aquella ceniza por toda la alfombra, un asco en verdad. Los televisores, los equipos de audio, los libros y los lentes de contacto en donde demonios se instalarían en toda ésta maldita pereza de las 10am. Pensaba que a la tarde saldría, que Horacio la vendría a buscar. Han quedado se acuerda, ella amodorrada y las siluetas de la fiesta. Ella sosteniendo el vaso de brandy y el girando tal cual el dolor de Camile y los ojos recordaba tan miel, tan profundos, Horacio. No quería levantar, sus ojos y el rimel desparramado por todo el rostro, tan lejano, tan ajeno y ya la veías otra vez ocultar su rostro y taparse con los almoadones que los compró en oferta.
lunes, 30 de marzo de 2009
LEJANA
El grito nació como un relámpago (simple, atisbado) velando todo lo que ya estaba en escena. Necio tomo el portón con un pitillo entre los dientes y su voz ronca, opaca, descendió hasta la mirada que Nadja prorrumpía gentil desde sus delicados labios. La vio, miró dentro del gran salón luego, no dio lugar a testimonio; agarró el hierro 5, hizo su trabajo (le reventó el cráneo como es de saber) ahora la tira dentro del gran salón con cientos de cuerpos descompuestos.
Algo se escucha mientras la lanza con una simple maniobra de muñeca .
-Otra más para la colección india.
Profería mientras, reía y el grito ahora de otros ojos no se hizo esperar más.
....Todo se aleja
jueves, 12 de marzo de 2009
LA BUENA MUSICA INFALTABLE
LOS PANAS DE 40 AÑOS DE MI VIEJO (Zuco Campaña guitarra-Marco Guerra voz y Mario Campaña la segunda)
ALGO EN NEGRO PARA RECODAR Y ESCUCHAR LO QUE PASO EN CASA
Y EN MI VIDA DESDE GUAMBRA
domingo, 22 de febrero de 2009
.......
Hoy estoy perdido como siempre, que raro y para variar chiro. Ya saben en este sepulcro de máscaras hermosas estas tú, el único ser por quién escapo. De quién percibo mi terror.
lunes, 5 de enero de 2009
miércoles, 31 de diciembre de 2008
AÑO VIEJO
Bueno. En estos seis meses ha pasado de todo. De ésta experiencia lúdica que en mi se a visto necesaria he aprendido un montón de cosas. Pero es algo raro que mi vitácora personal esté a disposición de cualesquier individuo que llega por azar, o por dirección. Disfruten o no, por ello no ha sido creado sino tan solo como un recipiente que se lo debe llenar luego de años de embriaguez y soberbia(por pura inercia). Agradezco a todos uds. tan solo por llegar aquí en silencio o con sus criterios, criterios varios por cierto y esto enriquece aún más al espacio, ah!! éste espacio que aún es bebé de pecho, ya saben que es de mi pecho que es lleno todo esto.
Salud!! aquí en casa junto a los mercados, a los vendedores ambulantes de ropa, aquí en medio de lustrabotas y niños bien os saludo.
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Un Cronos desvaído al filo de nuestra cama secreta. Mira, el fin, si, es el Fin, mira. Que alivio.
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Un Cronos desvaído al filo de nuestra cama secreta. Mira, el fin, si, es el Fin, mira. Que alivio.
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Lo que vi en sus ojos fue la dicha, ese Kindertotenlieder entre mis ojos de Mayo. Fue nuestro Amor. Ese niño muerto que vio un día.
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El sabor a encierro, la mareas que desembocan en laberintos que llegan a ningún lugar; trampas, redes, radares, estamos en inevitable naufra...
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Esta pequeña presentación de mi trabajo sonoro fue realizado en la ciudad de Ambato (abajo el detalle) tuvo un período de latencia basta...
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Luego de 1 año de haber publicado mi libro me llevé una grata sorpresa cuando la Sra Ing. Hada Zurita Barona me supo informar que había int...
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Las horas pasaban una tras otra , el sonido del interlocutor hacía intermitencia con los ladridos del pequeño perro que en la terraza bailot...
