Al inicio todo fue desmesura,
ella en el ocaso de la tarde con todas las luces atinándole el afinado encarne,
la silueta, su poesía. El vino siempre
se regaba junto con cientos de películas atribuladas unas en otras y uno va
girando alrededor, ese enjambre de dudas,
el olor del pan de las 5 pm en la
fachada de la casa contigua sesgaba su talle. El acercamiento, el encuentro del
uno acerca del otro, lo que recordaba.