Fue uno de aquellos días sórdidos de
Mayo; lento, apacible. Donde la ciudad con toda esa furia en potencia se deja
distender por el aura. Por la tardía irrupción de la luz en el decorado. Que me
hallaba solo con los faroles todavía encendidos, con las piedras que reflejaban
a los árboles, su arrullo al frente del Garage de Don Tito, el viento fuerte
que nos hace esgrimir canciones alegres para pasar el rato tan temprano nos dan
cierta conciencia de infinito. Calma al principio la ciudad entera, más tarde
con la monda e intensa luz que penetra un frenesí rotundo como muchos en
extravío en el interminable escenario se espera. Sé que tienes un frío del
carajo en los pies, que se te congelan los dedos. Que piensas lo lejos que
estás del centro de la ciudad, lo lejos de la otra noche cuando te la llevaste
a pasear por Palermo. Mientras que en tu bolso solo tienes chiches de jornadas
pasadas, pura basura, numeritos de mierda, funditas de chocolates en serie y
las boletas del colectivo y del subte en tu basura portátil me dieron un puto y
vomitivo rato de asco. Te das cuenta de la peluquería que se repetía en tu
cabeza una y otra vez “lo más antes posible”, que debes dejarla allí en su
vitrina de eneldo en medio de todo ese despelote. Luego al trazar todo ese mapa virtual se difuminó algo
en ese río arriba que es nuestra vida, aquello en lo que hubiere de pender de
un hilo toda su miserable vida. No creías ni por un minuto que tu vida podía
finalizar en cualquier momento. Te mirábamos fumando aquel pitillo. Y
pensábamos al unísono de la noche en cana. De las noches de Milonga son las que
más se acuerdan. Pero tú muy tranquilo querías flamear otro de aquellos agrios
cigarrillos que detestábamos. Pura chamulla lo que te decían. Soberbio como siempre jugabas en
plano primo con todas las bicicletas que tiritaban rocío, rocío de
aquella fría realidad de fines de Otoño. Victoria Bianchinelli azafata de Lan a
lo lejos, con un cuerpo y una cabellera que relucía nos miraba ¿recuerdas? en
la intersección con Díaz Velez muy tranquila y clara. Pero tu cojudes logró
citas máximas que se esgrimían como balas de una 42.
martes, 21 de diciembre de 2010
miércoles, 24 de noviembre de 2010
....
Vi al mounstro detrás del vitral, con un poco menos de luz, mi apariencia reflejada en ti, el mounstro al que quiero desterrar. Me gustan los especímenes que van delante de mi, a esos otros mounstros que me dan la mano para seguir; frías y con una iluminación endémica así son esos victimarios. Vi al moustruo; era mi yo invernando en un foso, tu foso de miedo. La materia me desarma mientras tu voz llega atravezando el Mediterraneo, el Atlántico llega tu voz. Tu voz de miedo llega al fin.
lunes, 15 de noviembre de 2010
ESPEJO
Hay momentos para observar, observar el firmamento, a una dama, a un perro, al vecino de alado. Creo en la hora de mirar, de mirarnos dentro, esos otros ojos en medio de la bruma. El vitral y las refracciones que la luz nos muestra no son más que pura ilusión, el calor ese nervio que salta paso a paso en soledad nos es más que otra ilusión. Si quitarán la luz todo sería obscuridad y en la obscuridad camaradas. Pero mis ojos ven la bruma que se disipa; es mi interior. La lluvia cae recia y la banda me mira como yo la escucho a ella, en calma.
Ahora limpio el vitral con la manga de mi capucha, expiro para que se empañe calido y escribo con mis dedos una tipografía innombrable. Gracias Bekket.
dis-fruta.
Nada mas por hoy.
Ahora limpio el vitral con la manga de mi capucha, expiro para que se empañe calido y escribo con mis dedos una tipografía innombrable. Gracias Bekket.
dis-fruta.
Nada mas por hoy.
jueves, 7 de octubre de 2010
...
Yo estaba tratando de llamar al 911, la Lorena en la cama sin movimiento alguno y tan angustiado, imaginándome fuertes roces con los dueños de la verdad, los polis pensaba con todo esto me incriminarían en un homicidio premeditado.
Me contestaría alguna damita de la estación o algún bigotudo a la Cantiflas. Me daban vueltas en el mate estas ideitas hijasdeputa. Cuando ya todo y un sonido medio áspero que por el fono me estaba transmitiendo esa desazón típica de esos azules en detrimento.
-Buenas noches comisaría Segunda en que le podemos ayudar -se escuchaba-.
-La Lorena está muerta señorita
-Cálmese Señor
- Como le ve Ud.
-Traigan una ambulancia rápido que parece que está muerta
-Su dirección y nombres completos por favor, número telefónico…
-En este momento sale una ambulancia para Rivadavia y Boedo al 21 segundo B.
-Tranqui Bruno ya va, calma.
Los minutos no pasaban o pasaban como una ráfaga inmensa con ayuda de millones de protones bombardeados para descubrir la partícula de Dios como le dicen. Más tal vez como aquella mañana fría y tumultuosa de Mayo. En donde Perla ya no era, en el transcurso de esos rayos que nos partían como nueces en celo. La vi perfecta, con la perfecta tranquilidad de observar que ya no era; que ya no persiste en el instante en que nos vemos en el maldito espejo de Van Aken, con aquellas rodillas que me rozaban con su hábito asesino de perforarlas en mi espalda, con su lontananza, la santa paciencia de querer huir otra vez a la deriva; sin tiempo, sin dueño, ese que no existe se decía.
Y allí estaba separada de todo, perfecta, como yo siempre supe que era.
martes, 5 de octubre de 2010
DIVAGACION
La luz dentella, no lo podemos
permitir, única ablución la dadiva, su pequeña dadiva de Mayo. Los plagios de
las misses en sus cuartos rosas, que son sus cuartos sino cuerpos al sacrificio
diario, para alargarse la vida un poco creyendo que todo volverá a ser como
antes o por lo menos que el hoy no ha cambiado, que no se lo puede cambiar. El
arte me recuerda a ti, a tus plagios, tus etapas, a nuestras etapas
–recuerdas?-; cuando somos meras esponjas, cuando tienes el poder de decir lo
que piensas, como debes actuar, tu más terrible mal, tu propio reflejo. Los ojos
morenos de la tipa que está a tu lado. Y crees que el ser tan solo con estar
es, como sus ojos, como su olor sideral, ahí está el terrible problema del
ente, que nosotros reconociéndonos como objeto nos podemos percibir mas que
nada en el es. El es, tu eres, yo soy, quizás soy, tan solo soy en el ente que
se mueve con mi entelequia inamovible, irrefutable. Toda su misión con tan solo
señalarte, pero será porque te señalo que eres?, que haces?, y en el hacer eres, oh!! Mierda!, debo
Ser.
DIVAGACION
La luz destella, no lo podemos
permitir, única ablución la dadiva, su pequeña dadiva de Mayo. Los plagios de
las misses en sus cuartos rosas, que son sus cuartos sino cuerpos al sacrificio
diario, para alargarse la vida un poco creyendo que todo volverá a ser como
antes o por lo menos que el hoy no ha cambiado, que no se lo puede cambiar. El
arte me recuerda a ti, a tus plagios, tus etapas, a nuestras etapas
–recuerdas?-; cuando somos meras esponjas, cuando tienes el poder de decir lo
que piensas, como debes actuar, tu más terrible mal, tu propio reflejo. Los ojos
morenos de la tipa que está a tu lado. Y crees que el ser tan solo con estar
es, como sus ojos, como su olor sideral, ahí está el terrible problema del
ente, que nosotros reconociéndonos como objeto nos podemos percibir mas que
nada en el es. El es, tu eres, yo soy, quizás soy, tan solo soy en el ente que
se mueve con mi entelequia inamovible, irrefutable. Toda su misión con tan solo
señalarte, pero será porque te señalo que eres?, que haces?, y en el hacer eres, oh!! Mierda!, debo
Ser.
sábado, 25 de septiembre de 2010
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Un Cronos desvaído al filo de nuestra cama secreta. Mira, el fin, si, es el Fin, mira. Que alivio.
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Un Cronos desvaído al filo de nuestra cama secreta. Mira, el fin, si, es el Fin, mira. Que alivio.
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Lo que vi en sus ojos fue la dicha, ese Kindertotenlieder entre mis ojos de Mayo. Fue nuestro Amor. Ese niño muerto que vio un día.
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El sabor a encierro, la mareas que desembocan en laberintos que llegan a ningún lugar; trampas, redes, radares, estamos en inevitable naufra...
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Esta pequeña presentación de mi trabajo sonoro fue realizado en la ciudad de Ambato (abajo el detalle) tuvo un período de latencia basta...
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Luego de 1 año de haber publicado mi libro me llevé una grata sorpresa cuando la Sra Ing. Hada Zurita Barona me supo informar que había int...
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Las horas pasaban una tras otra , el sonido del interlocutor hacía intermitencia con los ladridos del pequeño perro que en la terraza bailot...
