lunes, 6 de junio de 2011

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El número 3 es un número de tierra como yo y por lo tanto entrañable. El tercer aniversario de este blog un cumpleaños de máscaras y de disfraces. -ja!-. Es un tiempo de quietud con mucho sueño, quietud en el blog,  en mi vida también mucha quietud, pues no se olviden que este blog es un reflejo innato de la vida que me transcurre que yo la transcurro en lo susesivo cuando ella tan cálida me desgasta poco a poco.  Va gyrando, ya el tercer giro de este blog en esta circunferencia  irreal. Y esos elefantes blancos que están apoyando al grande de Atlas resuenan en la lejanía.