martes, 5 de octubre de 2010

DIVAGACION


La luz dentella, no lo podemos permitir, única ablución la dadiva, su pequeña dadiva de Mayo. Los plagios de las misses en sus cuartos rosas, que son sus cuartos sino cuerpos al sacrificio diario, para alargarse la vida un poco creyendo que todo volverá a ser como antes o por lo menos que el hoy no ha cambiado, que no se lo puede cambiar. El arte me recuerda a ti, a tus plagios, tus etapas, a nuestras etapas –recuerdas?-; cuando somos meras esponjas, cuando tienes el poder de decir lo que piensas, como debes actuar, tu más terrible mal, tu propio reflejo. Los ojos morenos de la tipa que está a tu lado. Y crees que el ser tan solo con estar es, como sus ojos, como su olor sideral, ahí está el terrible problema del ente, que nosotros reconociéndonos como objeto nos podemos percibir mas que nada en el es. El es, tu eres, yo soy, quizás soy, tan solo soy en el ente que se mueve con mi entelequia inamovible, irrefutable. Toda su misión con tan solo señalarte, pero será porque te señalo que eres?, que  haces?, y en el hacer eres, oh!! Mierda!, debo Ser.