jueves, 24 de diciembre de 2009

AHORA EL NIÑO DIOS VIENE CON PISTOLAS DE SILICIO.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

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Tálata se arreglaba el cabello negro, liso de azabache.Sus ojos, órbitas expuestas a planetas naúfragos que en ella orbitaban se veían inquietos y deseos de un trago más; ardiente, dulce y sincero. El pub estaba lleno de hombres en apariencia alegres, pero tan solo máscaras que rondaban sincesar como una colmena de avejorros lisos por conquistar a la abeja cruel. Los murmullos, la orquesta inexacta, la polca, la cumbia villera y el chamamé.

martes, 15 de diciembre de 2009

SOLILOQUIO

Hoy a entrado un insecto por la ventana de mi cuarto de hotel. Parecía en la obscuridad un tandacuchi  pero recordé que estoy aquí en Hotel Varela y no he visto tandacuchis por aquí.
Cuando prendí la única luz del cuarto maté a un zancudo y luego a un costado de la cama ví a este dichoso insecto. Creí por segunda vez que podría ser una mariposilla gris como recuerdo de las muchas que había en mi casa del Recreo. Pero al acercarme y analizarlo me he asustado mucho y es por eso que ahora escribo porque posiblemente no lo pueda hacer ya más (escribo con un pedazo minúsculo de grafito que lo he arrancado de un lápiz maltrecho en unas hojas, copias de documentos antigüos). Los tandacuchis son enormes, alas por lo demás espesas y según las tradición  son un signo de los muertos, señal que hay o habrá un paso de algún ser al más allá.
Estoy nervioso, muy nervioso pues el insecto éste es muy particular: cuerpo corto, alas grandes pero su dimensión no pasa de unos 4 a 5cm de longitud. Sus ojos (supuestos claro está) al darlo vuelta de un violeta muy obscuro, brillante como un mineral y profundos como la muerte misma. Lo tomé luego, decidí en primera instancia dejarlo en la botella  vacía de agua con gas para tomarlo de trofeo como antigüos hombres primitivos y poder tener (creía yo) un salvo conducto. Pero luego al ver la desesperación voraz del insecto viéndose atrapado cambié de parecer (tal vez por mi sorpresa y el temor que creció como una flama inmensa) y lo solté en la terraza. Puse a la botella boca abajo y el insecto cayó hasta el primer piso, supongo, porque nunca lo vi levantar vuelo por lo espesa de la madrugada. Y así ya fichado en el libro de la muerte, volar en libertad lo dejé para que venga en el momento en el que todo ya está escrito y me dé Moira el último simbrón mortal, el más tenaz.

Luis Vela III
  Octubre 09, Buenos Aires


Psd: He querido cambiar pero no lo logro . Mi decadencia no la puedo superar. Estoy en naufragio.


"Copiado de las hojas originales el Domingo 25 de Octubre del 2009 en Buenos Aires, Capital Federal"
                                                                                                                                                                          

martes, 1 de diciembre de 2009

Artículo posesivo.

El hombre se alimenta; de carne, de huesos, de maldad. De incertidumbre, la duda voraz, de cada cosa nacen millones de posibilidades en otras y de ellas miles más en progresiones geométricas que en su espiral se elevan en un cielo matinal. Pero una cosa es segura; si el hombre es hombre por ser,  sería tan solo un animal hambriento en busca de su presa cálida, tranquila, sentimental. ¿ y acaso en algún punto no lo somos?.