lunes, 30 de marzo de 2009

LEJANA

El grito nació como un relámpago (simple, atisbado) velando todo lo que ya estaba en escena. Necio tomo el portón con un pitillo entre los dientes y su voz ronca, opaca, descendió hasta la mirada que Nadja prorrumpía gentil desde sus delicados labios. La vio, miró dentro del gran salón luego, no dio lugar a testimonio; agarró el hierro 5, hizo su trabajo (le reventó el cráneo como es de saber) ahora la tira dentro del gran salón con cientos de cuerpos descompuestos.
Algo se escucha mientras la lanza con una simple maniobra de muñeca .
-Otra más para la colección india.
Profería mientras, reía y el grito ahora de otros ojos no se hizo esperar más.
....Todo se aleja