jueves, 19 de junio de 2008

COLOR

Ahora recuerdo que en La Paz me encontré con una parte de mí en sus fríos, en sus bajadotas y en el Sur burgués.

LUZ Y SOMBRA


HEY

UNA FIESTA A SOLAS, ES UNA FIESTA INCOMPLETA , PERO UNA FIESTA DE VERDAD. Extracto de Baterbly y compañia de Vila Matas

CONTEMPLACIÓN

Contemplación como la primera obra de Kafka todo un pura sangre. Así allí, contemplar ya a Morcheeba en el Norte, Durán Durán o a Pinkfloyd en Lima. La música que se riega por todo ésta pístola de basura y chics bacanes que los aplastan. Pero qué escuchó?, y es a Kinky y Gustavo que saluda. Ha no pues los hijos de puta de Kinky los culasos y Gustavo todo un caballero. El Luis Marquez este mexicaleño de sepa y la Baja California que lo acompaña. Entramos a Niceto y bailamos con el dj pareja todo un bestia. Regina Spektor me dice alguien pero que rrico que es oler a Morcheeba y cantar un Howling e irme a la costanera Norte y hacerme verga, bailar con Fat Boy Slim. Jà, contemplar todos los rostros, todas las avenidas y las cruentas risas porteñas y mi alma de cronopio que se crispa, que se enamora.

MI BUEN DIABLO


El Bs AS que se mueve como una jauría de chacales, de yenas en celo es lo que se conoce como BAIRES de tango y confort. La noche, las muchas pérdido en algún rincón de algún chuchitril espacio de otro que lo contiene y el chè! por doquier.
Notas y cadencias que solo se lo puede comprender en toda su dimensión aplastado, devorado por la ciudad y el indio sonando en algún bar sureño. Escuchando y los redondos, metido en la 2da, en Doc Sud, en los suburbios uno de los más densos y los ricoteros por doquier.
Estar en plaza Cortazar talvés, y ver y a todos y a Buch entrar y las lesbianas y la música indie también. La Mimi que no quiere entrar, que tiene sueño, que se va a la casa, que me deja como toda buena alemana supongo. Y allí ves a todo lo que el arsenal de Gustavo que tiene como comensales y a miles en verdad. Palermo y que mierda Palermo ahora y los sonidos de Sueño estero allí.
El buen diablo como siempre me acompaña, o talves el bueno de Dionisyos o aquel angel guardián que se ha ido ya hacía muchos años atrás. Ahora este mi buen diablo y BS As y todas las caretas posibles.

SANTUARIO

Se conoce que el barroco es una proliferación europea que tomó vida propia en nuestras tierras americanas. El barroco brasileño, el argentino, tan solo mostrar un decorado interior de San Franciso, o él de la Compania para dar a la cuenta que el dolor aquel cruento de nuestras vidas híbridas se ha visto y abatido por el tramo extenso del Norte y del Sur que nos aniquila. Pero allí con tan solo una caminata por el centro histórico de Quito y darnos cuenta de aquel que se amalgama en nuestras retinas y los gringos de paso. Los años han echo que tan solo aquel, el barroco quiteño instalado muy plácido en toda la historia del arte mundial se diera y en mí como algo ya antes dicho. No es una influencia, mas nunca lo ha sido. El barroco desde las correderas pistas de las durmientes tras la casa de padre en el Recreo, las railes que se encausaban hasta la terminal de Ambato son aquellos que me han visto correr y ahora a esta composición tomada de capturas en las islas encantadas cuando padre en los años 80 viajaba a Galápagos. Esta composición que son las imágenes que ví, que me maravillaron y decirle cuando me lleva papi. Y es más, aquí la imagen presentada como una improvisación, tan solo una recreación de los años a misa, de los años de lágrimas de mami. Aquel santuario del camino el Rey, con Helena y su residencial y el Chelo, con ñaño y nuestros juegos. Inmenso realmente es. Y el santuario como todo, en cada visible, entriscado y pequeños lapsus, la vida y el todo nos da aquella imagen para recordarnos que estamos aquí, que tan solo estamos y el todo , la inmensidad que es nos observa. Me arrodillo y pienso en los años, en ellos en el que el hoy se encuentra tan inexpugnable.

RITUAL

Tu maldito hábito, aquella pereza que lo cubre todo de incertidumbre. Que es lleno todo ese mequetrefe espacio de dudas, lágrimas y ardor. Aquella mascarada que tirita todo aquel moho de tus paredes infectas, de tu maldito telar que es todo ese enjambre, aquel amalgamar de lagañas y los malditos ojos que no abren.